Presentamos el caso de un paciente con desgastes dentales causados por bruxismo excéntrico ("rechinar los diente).

Para recuperar la anatomía y el aspecto original de los dientes se propuso la preparación de carillas indirectas de composite.

Las carillas son unas láminas finas de grosor variable que recubren la superfície externa del diente. Nos permiten modificar la forma o el color de los dientes de una forma muy conservadora y sin necesidad de tocar prácticamente nada la estructura dental remanente. Acostumbran a confecccionarse en cerámica pero en este caso en concreto nos decantamos por el composite. Para este paciente, que había destruido sus propios dientes como consecuencia del bruxismo, consideramos la necesidad de emplear un material con una tasa de desgaste más similar al propio diente y que nos diera la posibilidad de reparación si se producía alguna fractura con el tiempo. Este tipo de carillas requieren un mayor mantenimiento que la convencionales de cerámica debido a que con el tiempo tienden a perder brillo. Por otro lado, son una opción algo más económica con posibilidad de reparación en clínica con el mismo material.

Resultado final tras la confección de 10 carillas indirectas de composte. Tratamiento realizado por el Dr. Kilian Molina. Técnico de laboratorio: Alberto Villanueba (Lab. dental Función & Estética).

Lo primero que realizamos es un estudio en profundidad del estado actual de los dientes evaluando la cantidad de desgaste, el estado gingival, la sonrisa del paciente, etc... Se trata de hacer un proyecto de forma que el resultado final sea previsible y no fruto del azar.

Sobre una fotografía de los dientes a tratar se trazan los labios, la línea media facial y la línea bipupilar. Éstas son las dos principales referencias que vamos a emplear para modificar la anatomía de los dientes de una forma armónica.

Se establece el tamaño que deberían tener los 6 dientes antero-superiores trazando recuadros que nos van a servir de marco para dibujar nuestros dientes. Para ello, acostumbra a ser de utilidad emplear la "proporción aurea" aplicada a la cantidad de diente visible en una visión frontal.

El nuevo diseño de los dientes que se propone incluye mucha y muy valiosa información para el técnico de laboratorio: progresión de los ángulos interincisales, papilas y puntos de contacto interdentales, inclinaciones axiales, posición de los cénits gingivales, contorno de los dientes, etc.. En esta fase hay aspectos relevantes que se omiten como son el color, la textura, la translucidez, etc...

Una vez realizado el diseño digital esta información se traslada al técnico de laboratorio para que se realice un encerado. En otras palabras, una maqueta diagnóstica en 3D de los que se ha proyectado en la fotografía. La información es tan exacta que el encerado resulta una réplica muy fiel de lo proyectado.

El siguiente paso es probar este proyecta en la boca del paciente en una prueba estética o mock up. De una forma muy rápida y sencilla podemos valorar el aspecto de nuestro proyecto en la boca del paciente. El paciente puede también evaluar el aspecto que podrían tener sus dientes e incluso, en muchos casos, llevárselo a casa durante unas horas para que el entorno familiar o las amistades puedan dar su visto bueno.

De ser necesario alguna modificación podría realizarse sin ningún problema en esta fase. En el momento en que el paciente se siente cómodo y conforme con los dientes proyectados se procede a preparar los dientes de una forma muy conservadora y en base a la anatomía final proyectada. Para minimizar la reducción dental se emplean llaves de silicona que nos ayudan a controlar los espesores necesarios para las carillas.

 

 

La preparación dental resulta muy conservadora y nos permite mantenernos en el espesor del esmalte sin apenas exponer áreas de dentina.

A continuación se toma una impresión de los dientes a partir del cual el laboratorio obtiene un modelo de trabajo sobre el que confeccionará las carillas. También se proporciona información sobre el color, textura y translucidez.

Una vez confeccionadas las carillas se cementan con aislamiento absoluto.

Como puede comprobarse el resultado final es una réplica de lo proyectado y aceptado por el paciente durante la prueba estética.

Sólo así puede garantizarse un tratamiento completamente previsible, sin sorpresas ni  improvisaciones