¿QUÉ HAY DETRÁS DE LOS SEGUROS DENTALES?

15/2/2014

Primero de todo me gustaría agradecer a todos la enorme acceptación  que ha tenido la primera entrada de nuestro Blog Dental (http://clinicadentalavinguda.com/blog-dental). Con esta segunda entrada -y las que vendrán más adelante- pretendemos explicar de forma clara, sincera y transparente (sin chorradas como diría mi amigo el Dr. Jon Gurrea) a todos los usuarios y profesionales del sector dental cómo son las cosas tal y como nos gustaría que nos las explicaran a nosotros. Hoy vamos a hablar de seguros dentales ¿Qué hay detrás de los seguros dentales?

Y es que… la cosa está jodida. Se mire por donde se mire. Eso es así y todos lo sabemos. Por eso todos miramos de reducir los gastos que tenemos. Y el gasto del dentista no puede ser diferente. Esa es la razón por la que muchos pacientes para ayudar a hacer asequibles los gastos del dentista recurren a los seguros dentales. Hasta aquí todo correcto. Nada que objetar. De hecho esta escena es cada vez más común:

Paciente - Buenos días, ¿Atienden ustedes pacientes de seguros dentales?

Enfermera - No, lo siento.

Paciente - Lástima… Me habían hablado muy bien de ustedes. Bueno… Muchas gracias de todas formas.

Enfermera - De nada. Adiós.

Paciente - Adiós.

Y así todas las semanas.

Pero vamos por partes. Para entender cómo funcionan los seguros dentales vamos a hablar primero de los seguros médicos. Cuando usted desea contratar un seguro médico debe pasar el pertinente chequeo clínico para establecer su estado de salud y descartar posibles patologías previas o patología crónica, básicamentes porque no son rentables para estas compañías. Una vez declarado apto para establecer las cuotas que deberá pagar será importante el sexo (no practicarlo hombre! Sólo el genero! Y es que las mujeres acostumbran a vivir más años) y sobretodo la edad. Las aseguradoras médicas penalizan con cuotas más elevadas a aquellos asegurados de mayor edad (porque presentan más patologías y son menos rentables, claro está!). En ocasiones, incluso después de toda una vida pagando a la misma aseguradora te echan o te suben tanto las cuotas que te ves obligado a darte de baja y dejar de pagarlas. Ya no eres rentable y ya te han sacado todo lo que tenías…¿Qué te esperabas?

Además, también existen las carencias. Me explico: para acceder a según qué prestaciones necesitas estar pagando las cuotas durante un tiempo mínimo. Esto ocurre, por ejemplo, en las mujeres para poder quedarse embarazadas y que lo cubra el seguro contratado.

Bien… ¿y qué ocurre con los seguros dentales?¿Algo parecido? Pues no: Si usted quiere contratar un seguro dental sólo le van a preguntar dos cosas: ¿cuántas personas desean contratarlo? y ¿dónde reside usted?

....Pero… ¿Cómo?... ¿No necesito visitarme con uno de los dentistas de su cuadro médico? ¿Da igual el buen o mal estado de mi salud oral?¿Puedo beneficiarme de las  ventajas económicas seguro desde el primer momento y sin carencias? …Pues sí. Felicidades!...

¿Cómo puede ser eso? Pues se lo voy a explicar…

Son 6 las principales aseguradoras dentales (a las que, por cierto, se han asociado varias entidades bancarias y… ya sabemos todos cómo se las gastan los bancos y cuál es su objetivo: nuestro dinero. Nada más que nuestro dinero. Es la combinación perfecta para vaciarnos el bolsillo de dinero y la boca de dientes).

Seguimos. Todos estos seguros se ofrecen en cuotas anuales que oscilan entre los 60 y los 130€ por persona más descuentos por cuotas familiares.

Las cuotas se establecen a partir de estudios de mercado donde evalúan los precios promedio de los diferentes tratamientos para cada provincia y calculan así cuánto debería costar cada tratamiento en su seguro en el que le garantizan que usted pagará entre un 40-50% menos que en un dentista privado por esos mismos tratamientos. ¿Entienden ahora por qué les preguntan dónde residen?

Todas sin excepción ofrecen cuatro servicios gratuitos: consultas / presupuestos, revisión y limpieza anual y exodoncias. El resto de tratamientos son franquiciados.

¿Qué significa franquiciados? Pues lo que le prometían… que los tratamientos dentales le costarán entre un 40-50% menos que en un dentista privado. Eso está muy bien ¿no?.

Pues no. A la práctica lo que significa es que el dentista que accede a trabajar para estas compañías está obligado a adaptar sus precios a los establecidos para la franquicia de su seguro. En otras palabras: si en su seguro una obturación (“empaste”) tiene una franquicia de 30€ lo que significa es que el dentista cobrará 30€ por el empaste. La mayoría de pacientes creen que lo que ellos pagan mensualmente por su seguro repercute de alguna manera sobre el dentista pero eso no es cierto. Lo que le cobra el seguro, el seguro se lo queda. Y se lo queda sólo por decirle a usted dónde ir y al dentista qué cobrar. Un chollo vamos!

Estos precios franquicia por los tratamientos significa que en muchas ocasiones el coste del tratamiento para el dentista excede del cobro que va a recibir de los pacientes. ¿Y eso cómo le afecta como paciente? Pues de forma directa: los tratamientos que no le son rentables al dentista desaparecen como opción terapéutica (dejando así que los criterios económicos y no médicos prevalezcan en la toma de decisiones al respecto de su salud), que muchos dentistas inventen patologías (eso es triste pero ocurre: ¿cuántas veces no le ha oído a alguien que se queja de que ha ido a dos dentistas distintos y uno le ha dicho que tenía 3 caries y otro 6?), que le pongan otros nombres a los tratamientos (por ejemplo, como la limpieza es gratis y no quiero trabajar gratis le digo que tiene periodontitis y le hago 4 raspados –los del gremio me entenderán-), y un largo, etc… Intentan compensar lo que es gratis y lo que no es rentable ¿Qué se había creído? Es duro decirlo de compañeros pero caen en un juego peligroso y en la más absoluta mediocridad profesional y moral.

Además, con esos precios franquiciados de las aseguradoras asumen que todos los profesionales somos iguales: que tenemos los mismos conocimientos, formación, experiencia, los mismos gastos de consulta, de personal, las mismas instalaciones, que empleamos los mismos materiales, las mismas técnicas,etc… Es decir convierten la prestación de servicio en un producto. (véase   http://www.clinicadentalavinguda.com/es-caro-el-dentista).

La odontología es una profesión hermosa, que requiere dedicación, formación, vocación y profesionalidad. Nada de esto falta en nuestro país. Y lo digo yo que comparto con muchos alumnos -en la universidad y en los cursos que dictamos- sus ganas de aprender y su pasión aún y  cuando son conscientes que tienen muy difícil poder ejercer su profesión libremente y no sometidos a las reglas que dictan estas compañías.

En nuestro centro predomina la exigencia para con nosotros mismos, la calidad asistencial que prestamos a nuestros pacientes, nuestra formación continuada, nuestra responsabilidad, la transparencia y unos sólidos valores éticos y morales que cementan nuestra labor profesional.

Atender a pacientes que tienen seguro corresponde a un tipo de  odontología diferente al proyecto que iniciamos hace 11 años. Esa otra odontología –la de los seguros, franquicias dentales, etc.. -es perfectamente válida -no necesariamente tiene que ser negativa-  siempre y cuando el paciente sepa lo que hay.

Esta reflexión la quería hacer al respecto del paciente del principio, ese que entra por la puerta preguntando si tenemos mutuas o seguros y se queda extrañado de que no. Lógicamente no puedo soltar este rollo a todo el mundo así que aprovecho este Blog para hacerlo.

¿Todavía quiere contratar un seguro dental?

Kilian Molina García

Col. 3472